Siguiendo señales de absorción acelerada y visitas crecientes en dos calles específicas, adelantaron su decisión dos semanas. Negociaron con datos en mano y aseguraron un precio que después subió tres por ciento, validando que mirar cerca y pronto resulta decisivo para el bolsillo.
Detectó que el inventario comparable caía y que los días en mercado se acortaban en su manzana. Ajustó fotografías, afinó el texto y publicó el martes con más búsquedas. Recibió visitas inmediatas y dos ofertas sólidas sin recurrir a rebajas apresuradas ni promesas vacías.